domingo, 16 de febrero de 2020

Fragilidad

Me sorprende a menudo la fragilidad de la mente humana, cómo hechos concretos hace un click irremediable que hace que veamos la vida con una perspectiva totalmente diferente.

Esa distorsión no siempre es positiva (es más suele ser negativa) y nos precipita a una existencia condicionada por unos miedos que no son reales, como un perro al que su dueño le regaña una vez y vive con las orejas agachadas por miedo a que le regañen de nuevo.

La única manera plausible de eliminar dichos miedos es identificarlos y querer tratarlos, ya sea solos o con ayuda porque una vida condicionada por el miedo no es vida, es estar muerto en vida.